Latin American and Caribbean Women's Statement on Rio+20
Una posición hacia Río+ 20 de las Mujeres de América Latina y el Caribe Apoyado y preparado por El Grupo Principal de Mujeres
The women of Latin America and the Caribbean, see clear signs that the road to Rio 20 is just beginning and that it requires enormous work and effort to assure participation of women, which is a fundamental element.
The women of LAC promote a diverse, more equal and equitable development. Enormous challenge exist in the LAC region to achieve respect for human rights and women's rights: sexual and reproductive rights, rights to live a life free from violence and femicide and the rightg to sustainable development. The right to sustainable development means among others: the right to water, land and natural resources, the right to health and food sovereignty, right to education, science and technology, and finally, the recognition of the rights of indigenous peoples and their traditional knowledge. They consider:
o Sustainable development as a holistic concept that values equally the social, economic and environmental as well as equity and equal opportunities, access to justice, information and participation of people.
o Sustainable development as a central objective for the "good life" of human beings and as such States should recognize that to achieve this should they should eliminate all forms of discrimination against women.
The women of the LAC region specifically propose:
1.-An evaluation of the implementation of the Rio Principles, Agenda XXI, this time using clear indicators that show evidence of gender differentiation and fairness in general.
2.-Ensure access to land, sea and control over natural resources, education, information and access to environmental justice principles and provide social security, reproductive health care and food sovereignty of life of women.
3 .- The commitment to recognize, respect, value and position the knowledge of women and especially the traditional knowledge of indigenous women. Traditional knowledge on the issues of adaptation, mitigation and biodiversity conservation of indigenous women has to be valued and recognized, and their role as change agents, promoting the good life of indigenous peoples, should be promoted and strengthen.
On the Green Economy:
➢ Women of Latin America and the Caribbean are concerned about the use of the concept of "green economy". They believe that the use of this terminology carries the risk that economic actors, even internationally, to dominate and determine the policies of sustainable development.
➢ The women of the indigenous peoples of this region are concerned about the force with which certain developed countries are fighting for a proposed green economy and institutional frameworks for endorsing. Developing countries are being forced to follow a proposal is not even defined, which has no form, no one knows how it will work. On governance consider that spaces are still lacking broad participation, inclusive, to define what is not defined.
➢ The economic element of sustainable development should be from our view, embracing the elements and values that underpin the recognition of the rights of Mother Earth and good living. These along with the theme of human rights should guide the way with optimism to the next meeting in Rio plus 20.
➢ The women in the LAC region are clear that a vision focused on sustainable development cannot focus solely on an economic agenda, but it must deepen agendas addressing the social, cultural, and environmental policies that have been implemented since the last meeting in Rio in 1992. They raise a clear front against ?dollarization? of life, and assure their willingness to work to make the real change that leads to addressing the real issues that we are urgent to change the paradigm of development on our planet including a priority gender considerations.
➢ In the LAC region, women believe that to achieve sustainable development necessarily must pass through the elimination of all gaps of gender discrimination still facing the Latin America and the Caribbean, and it is urgent to think about a comprehensive approach to development where the contribution of women in the region, is recognized, valued and positioned in the proper place.
Una posición hacia Río+ 20 de las Mujeres de América Latina y el Caribe
Apoyado y preparado por El Grupo Principal de Mujeres
El documento base de la discusión hacia Río +20, La sostenibilidad del desarrollo a 20 años de la Cumbre para la Tierra: avances, brechas y lineamientos estratégicos para América Latina y el Caribe ( versión preliminar para la discusión) en la sección sobre el papel de los actores clave en la implementación del Desarrollo Sostenible, 2011 ( pag. 146) claramente evidencia que ?durante las últimas dos décadas ha habido un lento avance en la participación de las mujeres en posiciones de liderazgo y toma de decisiones, propiedad de la tierra y acceso a la gestión y planificación de recursos, todos elementos fundamentales para que este sector de la población participe de forma activa en los esfuerzo hacia el logro del desarrollo sostenible?. (Cepal, 2011)
El documento igualmente, reconoce que ?a pesar de la Plataforma de Acción de Beijing y las medidas planteadas en relación al papel de las mujeres en el desarrollo sostenible (coincidentes con lo planteado en el capítulo 24 del Programa 21), es aún incipiente la creación de un nuevo paradigma de desarrollo en que se integre la preservación del medio ambiente con la justicia y la igualdad de género? (Cepal, 2011).
Las reflexiones finales de este documento base de la discusión de las diversas regiones del mundo en preparación a Río +20, llama a los Estados a través de sus gobiernos y sus aparatos públicos, a garantizar la equidad e igualdad de los ciudadanos en sus posibilidades y potencialidades.
Las mujeres de América Latina y el Caribe en sus reuniones preparatorias hacia Río +20 también han debatido y discutido los principales retos que enfrenta esta región para el logro de esta expresa voluntad de incorporar con equidad y justicia al 50% de la población de esta región y que se retoma en las conclusiones de la reunión Regional preparatoria para América Latina y El Caribe realizada con el apoyo de la CEPAL en Santiago de Chile en Set. 2011 en su punto número 12:
?Los Estados reconocen la importancia de la participación y contribución de la sociedad civil al desarrollo sostenible, en particular las mujeres, los pueblos indígenas y las comunidades locales y tradicionales y alientan a todos los acores a una mayor interrelación con el actuar de los gobiernos?( Tomado de las conclusiones de los Estados de América Latina y el Caribe en la PREPCOM Santiago de Chile, 2011).
Según ha sido ampliamente discutido, en América Latina y el Caribe es claro el enorme reto hacia la generación de políticas frente a la desigualdad y con esto a la reducción de la pobreza. La agenda prioritaria hacia el desarrollo sostenible por tanto, debe de promover la transferencia e innovación tecnológica, el reconocimiento al conocimiento tradicional y a la vulnerabilidad e las economías pequeñas y la necesidad de orientar nuestra economía hacia medidas de comercio justo entre otras (todas prioridades también de las mujeres de esta región). Ese desarrollo más humanizado que buscamos, necesariamente requiere como un aspecto prioritario la consideración de una dimensión de equidad y justicia en donde se refuerce de manera inmediata el cumplimiento de los derechos de las mujeres para su adecuada implementación y ejercicio.
Sobre nuestros aportes hacia Río+20:
Las mujeres de América Latina y el Caribe, al igual que en otras partes del Planeta, son un sector diverso en opinión y cultura. Concuerdan en la búsqueda de la equidad, la igualdad, la justicia social y ambiental como son ejes fundamentales para alcanzar el desarrollo sostenible de esta región y el Planeta.
Las mujeres de esta región, están claras de que una visión orientada al desarrollo sostenible no puede centrarse únicamente en una agenda económica, sino que se debe de profundizar en el abordaje de las agendas sociales, culturales, ambientales y políticas que no han sido cumplidas desde el último encuentro en Rio en el año 1992. Sus discusiones plantean su deseo de ser un frente claro contra la dolarización de la vida, su voluntad de trabajar para hacer el verdadero cambio que lleve a abordar los verdaderos temas que sabemos son urgentes para cambiar el paradigma de desarrollo en nuestro Planeta incluido de manera prioritaria las consideraciones de género.
La agenda hacia el futuro como región, debe de rescatar lo que ya se ha acordado y dicho en tantos foros globales, sectoriales y de mujeres, entre otros, Rio, Barbados, Cairo, Beijing, Monterrey, y más recientemente Manaus. Queremos que se analicen los temas de salud y alimentación de las mujeres, el rol de las culturas para una vida plena. Abordar los derechos, roles, necesidades y vulnerabilidades de las mujeres de pueblos indígenas y afrodescendientes de forma integral y concreta.
En esta región, las mujeres consideran que para alcanzar el desarrollo sostenible necesariamente se debe pasar por la eliminación de todas las brechas de discriminación de género que todavía enfrenta la región de América Latina y el Caribe, y que es urgente pensar en un abordaje integral al desarrollo donde el aporte de las mujeres de la región, sea reconocido, valorado y posicionado en el lugar que le corresponde.
Sobre el elemento económico del Desarrollo Sostenible:
A las mujeres de América Latina y el Caribe, les preocupa el uso del concepto de ?economía verde?. Consideran, que el uso de esta terminología conlleva el riesgo de que los actores económicos, incluso a nivel internacional, dominen y determinen las políticas de desarrollo sostenible.
Considerando el desarrollo sostenible como un concepto integral que valora de igual forma los aspectos sociales, económicos y ambientales, así como la equidad e igualdad de oportunidades, el acceso a la justicia, a la información y a la participación de las personas, abogan porque sea este concepto el central para la discusión global en Río+20. Este concepto, tiene como objetivo central el buen vivir del ser humano y como tal los Estados deben de reconocer que para lograrlo se deben eliminar todas las formas de discriminación de la mujer.
El desarrollo sostenible, no puede centrarse únicamente en una agenda económica y mercantilista, debe profundizar necesariamente en el abordaje también de las agendas sociales, culturales, ambientales y políticas de hombres y mujeres.
Las mujeres de la región de América Latina y el Caribe están claras también de que los acuerdos vinculantes del último encuentro de los países en Río, no han sido cumplidos, en esta región también:
Las políticas de desarrollo sostenible deben de promover la autonomía de mujeres, una distribución equitativa de responsabilidades entre mujeres y hombres y el respeto a los derechos humanos, incluyendo los derechos a la tierra y los derechos reproductivos.
Se necesitan reglas y políticas que promuevan el emprendedurismo empresarial femenino como una manera de fortalecer su autonomía y el empoderamiento económico de las mujeres, especialmente el emprendedurismo comunitario que desarrollan miles de mujeres en nuestra América Latina y el Caribe. Este trabajo que se transforma muchas veces en una tercera jornada de trabajo tiene que ser reconocido y apoyado. Especialmente se deben fortalecer las iniciativas comunitarias de mujeres y pueblos indígenas para conservar la agrobiodiversidad y los ecosistemas terrestres y marinos necesitan apoyo político, legal y económico, como una contribución esencial a la producción sostenible y el comercio justo.
La diversidad agrícola se está perdiendo, como perdiéndose está el conocimiento asociado a las semillas y las habilidades productivas que tienen las mujeres en muchos territorios. Estas enormes pérdidas de nuestra resiliencia social y ambiental son exacerbadas por el incremento del control de las grandes empresas sobre la cadena alimenticia, la diseminación de monocultivos industriales de cultivos como soja, aceite de palma y eucalipto, la proliferación de productos transgénicos, la privatización y patentamiento de la vida así como los contratos comerciales de venta de carbono y otros llamados ?servicios ambientales?.
El elemento económico del desarrollo sostenible, debe desde nuestra opinión, retomar los elementos y valores que sustentan el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra y el buen vivir. Estos junto con el tema de los derechos humanos deberán guiar con optimismo el camino hacia el próximo encuentro en Río más 20.
Opinión y visión de las mujeres indígenas de América Latina y el Caribe:
A las mujeres de los pueblos indígenas de esta región, les preocupa la fuerza con que ciertos países desarrollados están luchando por una propuesta de economía verde y los marcos institucionales para avalarla. Los países en desarrollo se están viendo obligados a seguir una propuesta que ni siguiera está definida, que no tiene forma, que no se sabe cómo va a funcionar. Respecto a la gobernanza consideran que aún hacen falta espacios de participación amplia, incluyentes para definir lo que no está definido.
Desde la voz de los pueblos indígenas, se continúa desafiando al actual modelo de desarrollo que promueve la dominación de la naturaleza, el crecimiento económico incesante, la extracción de recursos sin límite, con ánimo de beneficio, el consumo y la producción insostenible, los productos y mercados financieros no regulados. Este sistema prevaleciente debe entender que los seres humanos son parte integral del de la naturaleza, los pueblos indígenas siguen siendo un elemento más en ese sistema.
Es fundamental el respeto a las visiones del mundo de los pueblos indígenas del mundo y el respeto a la ley natural, su espiritualidad, cultura y sus valores de reciprocidad la armonía con la naturaleza, solidaridad, colectividad, el cuidado y el compartir entre unos y otros. Todos estos valores , principios y visiones cruciales para lograr un mundo más justo, equitativo y sostenible.
América Latina y el Caribe además, se encuentra frente a un gran dilema: alimentación versus combustible. Las plantaciones de agro-combustibles causan acaparamiento de tierra y otras violaciones de los derechos de comunidades y pueblos indígenas y son una de las causas fundamentales de la actual crisis alimentaria que afecta en una manera dramática la vida de las mujeres y sus familias. Además, los agro- tóxicos que usan estos monocultivos, incluso los monocultivos de arboles, contaminan la tierra y la salud de las mujeres, y conllevan también una emigración rural y una enorme miseria social que impacta también de forma prioritaria a las mujeres.
Para las mujeres indígenas es fundamental que los gobiernos precisen una posición orientada a la importancia de la diversificación de la producción y a la soberanía alimentaria. Igualmente, se deben de abandonar todas formas de apoyo especial a la producción de biocombustibles.
Nuestras propuestas a manera de conclusiones:
Las mujeres de América Latina y el Caribe, están claras de que el camino hacia Rio 20 apenas empieza, requiere de un enorme trabajo y esfuerzo para que la participación de la mujer sea un elemento fundamental que permita poner en la práctica su participación plena y efectiva en todos los procesos y espacios del desarrollo y la conservación.
Desean integrarse para mantener una región más diversa, más igualitaria y equitativa. Claras del enorme reto para alcanzar como región el respeto a los derechos humanos de las mujeres: derechos sexuales y reproductivos, derechos a vivir una vida sin violencia ni femicidios, derechos al desarrollo sostenible que significan entre otros: derecho al agua, a la tierra y a los recursos naturales; derecho a la salud y la soberanía alimentaria; derecho a la educación, a la ciencia y tecnología; y finalmente, el reconocimiento a los derechos de los pueblos indígenas y sus conocimientos tradicionales, consideran importante los siguientes enunciados para la acción:
Consideran el desarrollo sostenible como un concepto integral que valora de igual forma los aspectos sociales, económicos y ambientales, así como la equidad e igualdad de oportunidades, el acceso a la justicia, a la información y a la participación de las personas.
Entender que el desarrollo sostenible tiene como objetivo central el buen vivir del ser humano y como tal los Estados de reconocen que para lograrlo se deben eliminar todas las formas de discriminación de la mujer.
Proponen concretamente:
1.-Una evaluación de la implementación de los principios de Río, Agenda XXI, usando esta vez indicadores claros que evidencien la diferenciación de género y la equidad en general. Esta evaluación debe ser la base de la discusión en Rio? ¿qué se ha cumplido?, ¿qué no se ha cumplido y porque? ¿Cuál es el papel de las instituciones financieras y los bancos privados? ¿Por qué ha sido tan difícil financiar e implementar un desarrollo sostenible donde la mujer sea parte?
2.-Garantizar el acceso a la tierra, al mar y al control sobre los recursosnaturales, a la educación, la información y el acceso a la justicia ambiental y brindar principios básicos de seguridad social, salud reproductiva soberanía alimentaria y al cuido de la vida de la mujer. Aspirar a la integración sana de las mujeres en un mundo en equilibrio con la naturaleza, lo que requiere de un financiamiento adecuado.
3.- El compromiso de reconocer, respetar, valorar y posicionar el conocimiento de la mujer y muy especialmente el conocimiento tradicional de las mujeres indígenas. Valorar de forma urgente, los conocimientos tradicionales sobre los temas de adaptación, mitigación y conservación de la biodiversidad que las mujeres indígenas vienen implementando desde siempre y promover y fortalecer su rol de agentes de cambio, promoviendo el buen vivir de los pueblos indígenas.
4.- Garantizar la participación plena y efectiva, en los ámbitos políticos y técnicos de las mujeres. No como un sector aislado o independiente, sino como un sector que debe participar en forma integrada y trasversalmente en todos los temas que deben ser analizados en un mundo que aspira al Desarrollo Sostenible.
5.- Acordar garantías de acceso a la ciencia y tecnología que permitan a las mujeres integrarse con dignidad y en forma prioritaria a las oportunidades de trabajo acordes con el desarrollo sostenible.
Las mujeres de América Latina y el Caribe, no quieren desarrollo sin equidad, ni siquiera el ?verde?. Apoyan con fuerza las políticas para asegurar la producción y el consumo sostenible y se oponen firmes a una ?economía verde? que empobrece, segrega y hiere a los sectores más vulnerables del Planeta.
Referencias:
CEPAL 2011. La sostenibilidad del desarrollo a 20 años de la Cumbre para la Tierra: avances, brechas y lineamientos estratégicos para América Latina y el Caribe ( versión preliminar para la discusión) en la sección sobre el papel de los actores clave en la implementación del Desarrollo Sostenible. 238 pags.
http://women-rio20.ning.com/