Cuba
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  • Date submitted: 28 Oct 2011
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INSUMOS DE CUBA AL PROCESO PREPARATORIO PARA LA CONFERENCIA DE LA ONU SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE RIO + 20

La economia verde en el contexto del desarrollo sostenible y de la erradicacion de la pobreza:

En los ultimos anos, el debate internacional ha sido dominado por criterios de sostenibilidad basados en la aplicacion del principio de que "el que contamina paga", a partir de la aplicacion preferente de los mecanismos de mercado (impuestos ambientales, permisos de emision negociables, etc.). Segun este enfoque, es posible contar con metodos economicos de mercado que permiten obtener, de forma eficiente, un nivel optimo de degradacion ambiental y una valoracion economica del dano ambiental, como base para la toma de decisiones.

Bajo este paradigma, aunque se analizan algunos temas referidos a la realidad socioeconomica y ambiental de los pafses en desarrollo (dinamica poblacional, pobreza, entre otros), han predominado las perspectivas y puntos de vista de los paises industrializados.

Las mas recientes iniciativas de "economia verde" han alcanzado su maxima expresion al calor de la actual crisis economica global, desatada en el otono de 2008. La cual, como se conoce, no constituye una crisis ciclica mas, sino una crisis estructural y multifacetica con multiples dimensiones (inmobiliaria, financiera, comercial, social, alimentaria, energetica y ambiental, entre otras).

En febreo de 2009, el PNUMA lanzo su propuesta de Nuevo Acuerdo Verde Global. En ese documento se define la "economia verde", como una economia que resulte en un mejoramiento del bienestar humano y una reduccion de las inequidades en el largo plazo, sin exponer a las futuras generaciones a significativos riesgos ambientales y escaseces ecologicas.

En ese documento, se recomienda que cada pals destine, al menos, un 1% de su PIB a inversiones ambientales para hacer frente a multiples desafios como el cambio climatico, la falta de alimentos, la escasez de recursos naturales y el crecimiento del desempleo derivado de la crisis global. Se dedica especial atencion a las inversiones dirigidas a las emisiones de carbono por unidad de produccion y a la eficiencia en el uso de los recursos.

Por otra parte, en el documento presentado por la Secretaria de las Naciones Unidas para el Segundo Comite Preparatorio de la Conferencia Rio + 20, en marzo del 2011, se planted que el crecimiento verde es aquel que hace enfasis en el progreso economico ambientalmente sostenible, para impulsar una modalidad de desarrollo con baja intensidad de Carbo y socialmente incluyente. El enfoque presentado por la Secretaria de la ONU, la "economia verde" incluye los siguientes componentes basicos:

? Enfoque holistico, equitativo y de largo alcance para los tomadores de decisiones a todos los niveles;

? Se combina un crecimiento economico fuerte con la equidad inter e intra- generacional;

? Integracion y consideracion balanceada de objetivos sociales, economicos y ambientales, en la toma de decisiones tanto publicas como privadas;

? Se concentra fundamentalmente en la intercepcion entre medio ambiente y economia;

? El reto fundamental que enfrenta la humanidad es mantener el proceso de erradicacion de la pobreza y el desarrollo, pero cambiando la marcha;

? Los paises desarrollados deben reducir la huella ecologica (impacto sobre el medio ambiente), de forma tan rapida y significativa como sea posible; manteniendo los progresos en materia de desarrollo humano;

? Los paises en desarrollo deben continuar elevando el nivel de vida de sus puebios, limitando el incremento de la huella ecologica, y reconociendo que la erradicacion de la pobreza sigue siendo una prioridad.

? El crecimiento en el siglo XXI debe asociarse con un uso de energia y recursos naturales mucho menos intensivo y un grado de contaminacion mucho menor que los niveles historicos;

? La "economia verde" dedica especial atencion a la internalizacion de las externalidades ambientales en los precios, para enviar senales correctas a los productores y consumidores; pero va mas alia e incluye politicas publicas dirigidas a cambiar los patrones de produccion y consumo hacia la sostenibilidad;

? Los gobiernos juegan un papel clave en el financiamiento de las inversiones en "infraestructura e l-D verdes"y deben garantizar un entorno de politicas que propicie Inversiones verdes" del sector privado, asi como el desarrollo de sectores dinamicos de "crecimiento verde", generacion de empleos e ingresos para los sectores pobres y vulnerables;

? Se promoveria un rapido desarrollo de "tecnologias verdes" mediante acuerdos de colaboracion tecnologica;

? A nivel internacional se requeririan cambios institucionales para apoyar el cambio hacia una "economia verde", que incluyan a los sistemas financieros, los mercados de capitales y el comercio.

A partir de estos elementos, en nuestra opinion la Economia Verde es presentada con una vision un tanto apologetica en cuanto a su viabilidad para el logro del desarrollo sostenible y el combate a la pobreza.

En estas condiciones, si bien pudieran mejorar algunos indicadores de calidad ambiental a escala global, a partir de la contribucion de aquellos paises que logren progresos en las "tecnologias verdes' no debe olvidarse que importantes sectores de la poblacion mundial quedarian probablemente marginados de este proceso.

Tambien existen preocupaciones acerca de los costos de la transicion a corto plazo hacia una "economia verde", que incluyen posibles perdidas de competitividad, deterioro de los terminos de comercio, dislocaciones economicas y desempleo, sobre todo en aquellas actividades socioeconomicas que serian reemplazadas por los nuevos sectores.

Frente las a pretension de hacer prevalecer un tratamiento uniforme a situaciones (nacionales o de grupos poblacionales) muy diferentes, se confirma la necesidad de un trato especial y diferenciado a los paises (y grupos poblacionales) de menor desarrollo socioeconomic, en correspondencia con los principios del desarrollo sostenible y con el contenido de la Agenda 21, adoptados en la Conferencia de Riode Janeiro (1992).

En el piano internacional, el paradigma de la "economia verde" tambien pudiera servir de pretexto para la aplicacion de medidas proteccionistas u otras que penalicen a los paises de menores ingresos; asi como introducir elementos de nueva condicionalidad para el acceso de los paises subdesarrollados a los mercados comerciales, de prestamos, flujos de ayuda o refinanciamiento de deudas.

En general, los paises subdesarrollados enfrentarian importantes retos entre los que se destacan las posibles afectaciones para aquellos paises que dependen en gran medida de las exportaciones de recursos naturales; perdida de mercados debido at "proteccionismo verde' la aparicion de un nuevo componente de la brecha tecnologica ("tecnologias verdes") y las barreras que suponen los acuerdos de propiedad intelectual.

Aunque se senala que el enfoque de la "economia verde" apenas seria un medio para avanzar en la direccion del desarrollo sostenible, resulta preocupante que con este enfoque se pretendiera reemplazar, en la practica, a la tesis del desarrollo sostenible, la que a pesar de su ambiguedad y limitaciones aporta un marco teorico y practico mucho mas abarcador, con sus tres pilares basicos: economico, social y ambiental.

El concepto de economia verde parte de una vision reformista ante los actuales patrones de produccion y consumo predominantes, que resulta funcional a los intereses del capital ante los efectos de la mas reciente crisis global. Este enfoque resulta - como concepto - insuficiente, limitado y estrecho ya que, en la practica se tiende a priorizar uno de los tres pilares del desarrollo sostenible: el economico, y en menor medida se incorporan elementos ambientales y sociales. En el piano social, por ejemplo, una de las principals limitaciones de este enfoque es la ausencia de propuestas concretas y abarcadoras para mejorar la distribucion de la riqueza a escala global, regional y nacional.

En un contexto como el actual, donde persisten las tendencias globalizadoras de esencia neoliberal, resultana impensable conciliar a escala global algunas de las ideas basicas de Naciones Unidas acerca de la "economia verde", tales como "crecimiento verde", equidad (intra e inter-generacional), e integracion de objetivos economicos, sociales y ambientales.

Como se conoce, uno los principales obstaculos que han enfrentado las negociaciones internacionales sobre medio ambiente y desarrollo en las ultimas decadas ha sido la falta de voluntad politica de los paises industrializados para emprender acciones concretas - en correspondencia con su deuda ecologica con la humanidad en cuanto a la reduccion de la contaminacion y del deterioro ambiental, y al aporte de financiamiento y transferencia de tecnologias a los paises subdesarrollados. Esto ha quedado claramente evidenciado en las negociaciones en torno a la Convencion Marco sobre Cambio Climatico y al Protocolo de Kyoto.

El periodo transcurrido desde el estallido de la crisis global en el otono de 2008 confirma la reticencia de los gobiernos de paises industrializados y las instituciones monetarias y financieras internacionales para asumir sus cuotas de responsabilidad en el desencadenamiento de la crisis economica y en la generacion de los principales retos ambientales globales.

En estas condiciones, las nuevas iniciativas de "economia verde" podrian percibirse como un intento de los paises industrializados por crear una cortina de humo, con un fuerte ingrediente de pragmatismo anti-crisis, que les permita reinterpretar a su favor algunos de principios basicos acordados en Rio de Janeiro (1992), tales como el de "las responsabilidades comunes pero diferenciadas", y arrastrar tras si al resto de la comunidad internacional. Ademas, buena parte de las propuestas de reformas contenidas en las iniciativas de "economia verde" han quedado eclipsadas por el agravamiento de la crisis y sus secuelas de persistente desempleo, deudas crecientes y desequilibrios externos; asi como por la renuencia de los circulos politicos mas conservadores en paises los industrializados, (especialmente en los EE.UU.) para avanzar en las direcciones propuestas.

Consideraciones finales de Cuba en relacion con la Economia Verde:

> La economia verde pretende ser impuesta a los paises en desarrollo como una nueva estrategia para alcanzar el desarrollo sostenible, luego que el neoliberalismo demostro su incapacidad de propiciar desarrollo amigable con el medioambiente y la erradicacion de la pobreza.

> Indiscutiblemente, una transformacion de la economia mundial es imprescindible y de hecho inevitable, pero ^Por que habria que acunarse un modelo basado en un concepto que ni siquiera ha podido ser definido adecuadamente y sobre el que no existe consenso en la comunidad internacional? ^Por que no pensar en una transicion "hacia el manana" que tenga en cuenta las diferencias, particularidades y necesidades de los paises, muy especialmente de los PED y los menos desarrollados?

> Segun el enfoque de la economia verde, el medioambiente es visto como un componente de la "infraestructura" sobre la que descansa la economia. Esta vision puede alentar el establecimiento de esquemas de privatizacion de la naturaleza. El efecto del modelo economico existente sobre el medio ambiente es igualmente despreciado. De hecho, no pocos elementos de la propuesta aupan esquemas neoliberales bajo nuevos disfraces.

> Toda esta nueva propuesta se alinea con la politica de los desarrollados en la OMC y otros foros como la ILO y el propio PNUMA, disenada para que los paises ricos puedan invadir al mundo con sus mercancias sin restriccion alguna, y liquidar el desarrollo industrial y agricola de los paises pobres. Bajo la propuesta de economia verde, ello se haria utilizando un sello ambiental o ecologico, dejandolos en la unica opcion de abrir sus mercados so pretexto de salvar el ambiente global.

> Con la economia verde los paises desarrollados quieren olvidar su deuda ecologica con la humanidad, los principios de responsabilidades comunes pero diferenciadas de acuerdo a los niveles de desarrollo y enmascarando de verde su nuevo accionar para obligar a los Paises en Desarrollo a esquemas economicos que limitan su desarrollo, por ejemplo, el concepto de las economias bajas de carbono.

> Son elementos positivos de la economia verde, la imbricacion en los canales de toma de decision economica, los temas relativos a la eficiencia energetica, la reduccion de los insumos productivos, la modificacion del consumo, la maxima explotacion del reciclaje y el rehuso, la introduccion de las producciones limpias, la aplicacion de los impuestos verdes y otros instruments economicos para el medio ambiente, como puede ser el estimulo de los productos organicos y el uso de las etiquetas ecologicas, entre muchos otros.

> Forman parte de este paquete los Pagos por Servicios Ambientales (PSA) que implican el reconocimiento del valor economico de algunos servicios de los ecosistemas y ambientales y su correspondiente page Con muchos de estos conceptos se coincide y de hecho forman parte de las acciones nacionales por la proteccion del medio ambiente y el desarrollo sostenible cubano.

> El principal problema de la propuesta de la Economia Verde es que no significa autenticamente una proposicion de rediseno de la economia, sino de "reverdecimiento de la tecnologia" y de ampliacion de los mercados sobre esa base. La economia verde, como planteo superficial, no considera los necesarios cambios estructurales que hay que obrar en los modelos de desarrollo. Por eso sus lineas principales estan en la energia, el transporte o los desechos y no, en las areas de macroeconomia, pues el modelo sigue siendo el mismo e intocado.

> Hay que insistir mas alia del tema de los patrones de consumo. Por ejemplo, si se transita de energia fosil a renovable hay un cambio de patrones, pero ello opera de modo desigual para los paises en desarrollo e industrializados (este es otro factor que no suele considerarse al hablar de economia verde), puede no beneficiar e incluso perjudicar a los primeros si al propio tiempo no se habla de transferencia tecnologica o de no permitir que las desigualdades en la matriz energetica o en la eficiencia energetica, sean empleadas como elementos discriminadores en el comercio.

> Este tema esta plasmando en los materiales elaborados por la ONU con vista a la CDS 18 y los PrepCom. Rio +20, como una especie de apologia al concepto de "Economia Verde" y su viabilidad para el logro del desarrollo sostenible y el combate a la pobreza. Trata de tomar como base algunas experiencias puntuales donde se han alcanzado buenos resultados, pero que no exhiben ningun modelo nacional coherente y macroeconomicamente viable.

> Aunque los documentos reconocen que es imprescindible erradicar la pobreza como condicion ineludible del logro del desarrollo sostenible, no abordan como esto se lograra a partir de la implementacion de la economia verde. En la conceptualizacion del modelo que se propone no se hace referencia al respeto de los principios acordados en la Cumbre de Rio sobre desarrollo sostenible, sobre todo el principio 7 de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y el principio de equidad.

> Este formato no resuelve el tema central de la reduccion de la pobreza como el objetivo primario de los programas de desarrollo sostenible. Esta probado que su origen se enraiza en los injustos patrones de distribucion del ingreso tanto entre el norte y el Sur, como hacia adentro de las economias del Norte y del Sur.

> No se enfoca como se resolvera la brecha tecnologica entre los paises desarrollados y los paises en desarrollo que implica la aplicacion de los principios de la economia verde. Tampoco aborda el tema de la transferencia de tecnologia ambientalmente favorable hacia los paises en desarrollo en condiciones favorables y ventajosas. No se consideran las barreras tecnicas que nacen al calor de nuevos estandares ambientales impuestos por los paises desarrollados y la imposibilidad de asumir esquemas de certificacion y etiquetado que los paises en desarrollo enfrentan.

> Hasta este momento, los enfoques que hemos visto en relacion con la economia verde, solo hacen hincapie en ejemplos micro economicos a nivel de empresas y comunidades pero que no son suficientes para cubrir de manera nacional e integrada todas las necesidades que implican los esfuerzos por salir del subdesarrollo. Por lo anterior, resulta necesario para lograr un "reverdecimiento" de la economia en los paises en desarrollo, los paises desarrollados deben dar el ejemplo no solo aplicandolo como concepto general sino tambien transfiriendo las tecnologias necesarias en condiciones concesionales a los paises del sur.

> La economia verde no tiene un caracter multidimensional y multisectorial, y no toca los patrones irracionales de produccion y consumo de los paises mas desarrollados lo cual ha sido la clave para el deterioro ambiental actual a nivel global.

> Pretende revertir los avances realizados en cuanto a vincular las prioridades ambientales globales con las prioridades de desarrollo en el marco del concepto de desarrollo sostenible.

> Va en detrimento de los compromisos y principios asumidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en 1992.

> Sera la justification de la aplicacion de restricciones comerciales.

> Mas que un instrumento de desarrollo, consiste en un caballo de Troya de las politicas neoliberales; constituyendo una distraction para el verdadero proceso de desarrollo.

> No aborda la cuestion de las desigualdades, ni la forma de combatir la pobreza, ni el abismo que separa a los paises ricos y pobres. Alienta el proceso de acumulacion del capital a expensas de los paises pobres y el medio ambiente y fortalece el papel de los organismos internacionales, evitando con ello una profunda reforma de los mismos.

> Estos cambios estructurales estan encaminados a desaparecer paulatinamente la ODA, atraer e incentivar los capitales privados y obligar a los paises pobres a que sufraguen sus actividades de desarrollo.

> Pretende ademas, modificar las modalidades de cooperation para el desarrollo.

> No refleja por ningun lado la necesaria transferencia de fondos, tecnologias y la creation de capacidad para llevar a cabo las transformaciones estructurales.

> El set de instruments propuestos por la economia verde pudiera influir positivamente en la modification de los patrones de produccion y consumo. Sin embargo, no hay un ejemplo integrado de aplicacion macroeconomica de estas herramientas, siendo ejemplos tornados de uno u otro pais sin caracter sistemico.

> La solution de la pobreza exige incidir directamente en los patrones de distribution de la riqueza a nivel nacional y a nivel global. Subrayar que ese enfoque esta ausente y por esa via dificilmente se pueda demostrar que la Economia Verde sera el camino para la erradicacion de la pobreza.

> Aun cuando no se coincide con el enfoque que se hace de la Economia verde como via para el logro del desarrollo sostenible, no debe rechazarse de piano por sus elementos puntuales que son positivos, pero debe subrayarse que para que ello logre el cometido que se plantea, debe garantizarse que:

. La economia verde se sustente en los Principios acordados en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de Rio, la Agenda 21 y el Programa de Johannesburgo.

. Se modifiquen los injustos patrones de distribucion del ingreso que constituyen la base de la pobreza.

. Garantizarse a los paises en desarrollo los medios financieros necesarios para la adopcion de las tecnologias que ello requiere y para poder apropiarse de los KNOW HOW de estas.

. Despojar los mercados internacionales del intercambio desigual que los caracteriza y propiciar la colaboracion y la ayuda oficial al desarrollo.

. Los paises desarrollados deben mostrar voluntad politica y ser la avanzada en la modificacion de los actuales patrones de produccion y consumo insostenibles.

. En el logro de las metas que se propone la humanidad, para Cuba reviste vital importancia tener claro que rol van a jugar los paises desarrollados en el pago de la deuda ecologica generada por ellos.

. Para la amortizacion de la Deuda Ecologica, se debe: Garantizar la transferencia de tecnologia ambientalmente favorable, evadiendo las barreras tecnicas que los derechos de propiedad intelectual nos imponen

. Subrayar que para el salvamento de la banca quebrada por la crisis, las potencias no han escatimado recursos, los que podrian ser mas que suficientes para los fines del Desarrollo Sostenible.

Marco Institucional para e! desarrollo sostenible

Cuba le concede la mayor importancia a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Rio + 20). Los temas que abordara son de vital trascendencia para el futuro y la supervivencia de la humanidad, inmersa en una grave crisis internacional de multiples dimensiones (economica, financiera, alimentaria, energetica, medioambiental, entre otras).

Tanto como la Conferencia de Rio de 1992 signified el surgimiento de un nuevo paradigma de desarrollo que ha animado hasta hoy la accion de los gobiernos y de las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, la Conferencia Rio + 20, inspirada en el programa y los principios establecidos por aquella, constituye no solo una oportunidad para evaluar los veinte anos transcurridos, sino tambien para determinar las acciones y medidas que permitan alcanzar la meta del desarrollo sostenible.

Las multiples crisis que hoy parecen amenazar la propia existencia de la especie humana y que tienen su epicentro en los insostenibles patrones de produccion y consumo prevalecientes, requieren de una accion internacional concertada en el marco de las Naciones Unidas como principal foro multilateral.

Teniendo en cuenta lo anterior y la necesidad de lograr una mayor coherencia y complementariedad en el accionar de los principales organos e instituciones que intervienen en la coordinacion y formulacion de politicas para el desarrollo sostenible, Cuba considera que uno de los resultados concretos que se podrian derivar de la Conferencia es un conjunto de medidas para fortalecer el marco institucional global para el desarrollo sostenible.

En la actualidad, dicho marco se caracteriza por una marcada falta de coherencia y duplicacion de procesos a nivel internacional, que inciden negativamente en el cumplimiento de las metas sociales, ambientales y economicas. Se esta muy lejos de contar con una adecuada coherencia y complementacion de estrategias, programas y actividades a nivel de todo el sistema con una debida integracion de los tres pilares del desarrollo sostenible.

Las actividades economicas, sociales y ambientales dentro del sistema de las Naciones Unidas, deberian realizarse teniendo en cuenta los principios de la Declaracion de Rio sobre Medio Ambiente y Desarrollo y la necesidad de reforzar las complementariedades entre los tres pilares del desarrollo sostenible. Asimismo, parece claro que cualquier cambio que se proponga en el marco institucional actual implicara modificaciones en los mandates de diferentes organos y agendas del sistema que tendrian que ser aprobados por la Asamblea General, lo que probablemente tomaria un tiempo mayor.

Para lograr un cambio positivo en la situacion anterior, Cuba considera que el debate del marco institucional para el desarrollo sostenible en el contexto de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Rio + 20, debe ser guiado hacia los siguientes objetivos:

1. Encausar el proceso de reforma del marco institucional para el desarrollo sostenible hacia el logro de un nivel de coordinacion y coherencia entre las instituciones e instrumentos que conforman el marco institucional global para el desarrollo sostenible.

2. Lograr una definicion mas clara y efectiva de las interrelaciones entre los diversos organos intergubernamentales con funciones de determinacion de estrategias, politicas y programas en las esferas del medio ambiente y el desarrollo.

3. Lograr que el marco institucional responda a la necesidad de internalizar plenamente los principios de la Declaracion de Rio sobre Medio Ambiente y Desarrollo, asi como viabilizar el cumplimiento en el corto y mediano plazo de las metas trazadas en la Agenda 21, los ODMs, el Plan Estrategico de Bali para el apoyo tecnologico y la creacion de capacidad y el Plan de Implementacion de Johannesburgo, a la vez que permita dotar al marco institucional para responder a los retos emergentes del siglo XXI. Con este fin se pudiera tomar como referente para el cumplimiento de las metas ambientales el documento elaborado por el PNUMA (UNEP/GC.25/INF/16).

4. Garantizar una respuesta efectiva a las necesidades, vulnerabilidades y condiciones especiales de los paises en desarrollo, y en especial de los pequenos Estados insulares y paises menos adelantados, cuyas condiciones para alcanzar el desarrollo sostenible se ven disminuidas considerablemente por los impactos de las crisis ambiental, economica, financiera y alimentaria.

5. Desarrollar los mecanismos necesarios para la instrumentacion real y efectiva de la transferencia de tecnologia ambientalmente sostenible, la asignacion de recursos financieros nuevos y adicionales y la creacion de capacidades en los paises en desarrollo.

6. Incorporar el paradigma del desarrollo sostenible en las agendas y programas de trabajo de los fondos, programas y agendas especializadas del sistema de Naciones Unidas y para que los mismos trabajen con vista a la implementacion de las metas incluidas en la Agenda 21 y el JPOI.

7. Garantizar una participacion significativa y efectiva de los paises en desarrollo en la elaboracion de las politicas y estrategias internacionales sobre medioambiente y desarrollo.

8. Garantizar la participacion significativa y efectiva de los paises en desarrollo, quienes representamos mas de las dos terceras partes de los Estados miembros de las Naciones Unidas, en las estructuras de gobernanza de las instituciones y mecanismos financieros.

Propuesta de Cuba con vista a la Conferencia de Rio + 20.

Fortalecimiento del PNUMA:

Tras la Cumbre de Rio de 1992, el PNUMA, ademas de ser la sombrilla administrativa donde se agrupan muchas de las Convenciones ambientales, ha fungido como marco metodologico para la implementacion de la Agenda 21 (particularmente en temas transversales y otros asociados a la implementacion de las Convenciones que se agrupan en su seno) a nivel global, regional y local.

Se han realizado esfuerzos meritorios que deben ser tenidos en cuenta en cualquier discusion sobre desarrollo sostenible. Tal es el caso de la preparacion de los Global Environmental Outlook (GEO), la coordinacion de procesos de negociacion de nuevos instrumentos juridicos internacionales, asi como la ya mencionada compilacion de las metas ambientales internacionalmente acordadas, entre otros.

A partir de la posicion historica de Cuba en defensa del PNUMA y su preservacion en Nairobi, Kenya, consideramos que la Conferencia debe acordar un fortalecimiento del PNUMA y sus estructuras, de forma tal que pueda enfrentar los retos y amenazas para el medio ambiente global de la actual crisis sistemica. Ello debe contribuir a la implementacion efectiva de los acuerdos medioambientales y de los objetivos mas amplios de la agenda de desarrollo sostenible vinculados a la esfera ambiental.

Lo anterior requeriria, en primer lugar, de un fortalecimiento significativo de la base financiera del PNUMA, a partir del aumento de los recursos que recibe del presupuesto regular de las Naciones Unidas y las contribuciones voluntarias de los Estados miembros en la capacidad de hacerlo. Ello le debera permitir al Programa mejorar sustantivamente su capacidad de evaluation, investigation, alerta temprana y la elaboration de politicas para la toma de decisiones para la conservation del medio ambiente, asi como incorporar de manera efectiva el concepto del desarrollo sostenible en su programa de trabajo.

Este proceso debera permitir ademas:

1. Incrementar la participation de los paises en desarrollo en los mecanismos de toma de decisiones del PNUMA, a fin de se puedan tener mas en cuenta sus necesidades, particularidades y prioridades nacionales al ejecutarse la Mision del Programa.

2. Fortalecer y optimizar las funciones existentes promoviendo las sinergias entre los Convenios ambientales que pertenezcan a un mismo cluster, sin que ello signifique la perdida de la autonorma de las Convenciones y sus respectivas Conferencias de las Paries. En este empeno, aproximaciones como la del establecimiento de servicios comunes de las Convenciones con objetos similares ha resultado una experiencia positiva, que pudiera considerarse.

3. Evitar o disminuir la duplication y solapamiento de responsabilidades entre las estructuras existentes en cuanto a la recopilacion de information cientifica. Al respecto, no se debera favorecer la creation de nuevas comisiones, grupos, paneles o equivalentes, que no tengan previamente esclarecidos y negociados en el marco intergubernamental sus responsabilidades espetificas, sus funciones, su composition y fuentes de financiamiento.

4. El fomento de la participation y representatividad de cientificos de los paises en desarrollo en los procesos de evaluation del medio ambiente mundial, para lo cual deben establecerse terminos de referencia claros para seleccionar el personal cientifico que participe en los mismos. Para ello se pudiera utilizar como base, las reglas utilizadas en el IPCC.

5. Priorizar la inmediata implementation del Plan Estrategico Intergubernamental de Apoyo Tecnologico y Creation de Capacidades (Plan de Bali) y trabajar en una estrategia coherente para su efectiva financiacion.

Fortalecimiento del marco institucional para el desarrollo sostenible.

Cuba favorece un cambio en el mandato, funciones y alcance de la actividad del PNUMA y la Comision de Desarrollo Sostenible (CDS), con el objetivo de recrear una nueva institucionalidad que al tiempo que preserve parte de los mandatos actuales, integre mas coherentemente los aspectos de la sostenibilidad y pueda encarar mas efectivamente los retos y amenazas actuales.

Con este fin, una opcion viable podria ser la modificacion del mandato actual del Foro Global de Ministros de Medio Ambiente del PNUMA para que aborde desde una perspectiva mas amplia las problematicas del desarrollo sostenible, tal y como lo hace la CDS.

El Foro podria, en lo adelante, pasar a llamarse Foro Ministerial Global sobre Desarrollo Sostenible o Foro Ministerial Global sobre sostenibilidad y, a diferencia de su antecesor, deberia sesionar en principio en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, con una periodicidad anual como la CDS. Con el fin de lograr un apoyo tecnico cualitativamente superior, el nuevo Foro deberia ser apoyado por un equipo integrado DESA-PNUMA en un esfuerzo de cooperacion y coordinacion conjunta entre ambas Secretarias.

El establecimiento del Foro Ministerial Global sobre la sostenibilidad haria irrelevante a la CDS, a la cual debe suceder. El Foro reportaria al ECOSOC y a traves de este a la AGNU.

La desaparicion del actual Foro Global y su sustitucion por la nueva entidad fundida con la CDS se sustenta en la escasa relevancia politica actual de ambos organos y en la necesidad de una mayor integracion de perspectivas y esfuerzos.

Junto con la idea de fortalecimiento del PNUMA, el objetivo de esta propuesta es contribuir al logro de una mayor coherencia, coordinacion y racionalidad de los elementos principals del marco institucional global. Ademas de los aspectos esbozados bajo la seccion sobre el fortalecimiento del PNUMA, este otro componente de la propuesta tenderia a reforzar adicionalmente el papel de dicho programa al permitirle asumir un papel importante en el esfuerzo de coordinacion inter-secretarias.

Como lo concebimos, el nuevo Foro seria un espacio de alto nivel donde participarian preferiblemente Ministros de las esferas economica, social y ambiental, segun la agenda y/o programa de trabajo que se adopte. Estaria abierto a la participacion de todos los Estados miembros, y deberia tener en cuenta en sus deliberaciones las decisiones y/o recomendaciones del Consejo de Administracion en relacion con las distintas problematicas ambientales en su interconexion con los problemas del desarrollo.

El Foro, ademas, podria recomendar a la Asamblea General de las Naciones Unidas el examen de nuevos instrumentos juridicos internacionales en materia de desarrollo sostenible.

English Translation

Translated from Spanish

Inputs by Cuba to the preparatory process for the United Nations Conference on Sustainable Development (Rio+20)

The green economy in the context of sustainable development and poverty eradication

In recent years, international discussions have been dominated by sustainability criteria based on the ?polluter pays? principle, with preferential use of market mechanisms (environmental taxes, negotiable carbon emission allowances, etc.). Under this approach, economic market mechanisms can be put in place to permit an optimum level of environmental degradation and an economic assessment of environmental damage, as a basis for decision-making.

Under this paradigm, even though some issues are examined that relate to the socio-economic and environmental conditions of the developing countries (such as population dynamics and poverty), the perspectives and points of view of the industrialized countries have predominated.

The most recent ?green economy? initiatives peaked in the midst of the current global economic crisis, unleashed in the autumn of 2008. As has been acknowledged, this is not just one more cyclical crisis, but rather a structural and multi-faceted crisis with numerous dimensions (including housing, financial, commercial, social, food, energy and environmental aspects).

In February 2009, UNEP launched its proposal for a Global Green New Deal. This document defined the green economy as one that results in improved human well-being and a reduction of inequalities in the long term, without exposing future generations to significant environmental risks and ecological scarcity.

The document recommends that each country should devote at least one per cent of its GDP to environmental investment in order to deal with numerous challenges such as climate change, food shortages, scarcity of natural resources, and growth of unemployment due to the global crisis. Special attention is paid to investments concerning carbon emissions per production unit and efficient use of resources.

In addition, the document submitted by the United Nations Secretariat in March 2011 to the second meeting of the Preparatory Committee for the Rio+20 Conference considered that green growth is growth that emphasizes environmentally sustainable economic progress to promote socially inclusive low-carbon development strategies. The approach presented by the United Nations Secretariat, the ?green economy?, includes the following basic components:

? A holist, equitable and far-sighted approach to decision-making at all levels;

? Strong economic growth combined with intra- and intergenerational equity;

? Balanced integration and consideration of social, economic and environmental goals and objectives, in both public and private decision-making;

? Focused basically on environment-economy synergies;

? The fundamental challenge faced by humanity is to maintain the process of poverty eradication and development, but changing its course;

? The developed countries must reduce their ecological footprint (impact on the environment) as rapidly and extensively as possible, maintaining the progress made in the area of human development;

? The developing countries must continue to raise the living conditions of their people, limiting the increase of their ecological footprint and recognizing that poverty eradication continues to be a priority;

? In the twenty-first century, growth will need to be associated with far less intensive energy and resource use and less pollution than historically;

? The green economy has placed a particular emphasis on internalizing environmental externalities in prices to send the right signals to producers and consumers; but it extends well beyond this and includes public policies designed to change patterns of production and consumption towards sustainability;

? Governments have a critical role to play in financing ?green research and development and infrastructure? investments and must provide a supportive policy framework for ?green investment? by the private sector and for the development of dynamic ?green growth? sectors, employment and income generation for the poor and vulnerable;

? A faster development of ?green technologies? would be promoted through collaborative agreements to share technology;

? At the international level, institutional changes will be needed to support a shift to a ?green economy?, including financial systems, capital markets and trade.

Based on these elements, in our opinion the green economy is presented with a slightly apologetic slant as regards its viability to achieve sustainable development and combat poverty.

In these conditions, even though it might be possible to improve some indicators of global environmental quality based on the contribution of those countries that make progress in ?green technologies?, it should not be forgotten that large sectors of the world?s population would probably be excluded from the process.

Concerns also exist about the short-term costs of the transition to a ?green economy?, which include possible loss of competitiveness, deterioration of terms of trade, economic distortions and unemployment, especially in socio-economic activities that would be replaced by the new sectors.

The efforts to impose a standardized treatment on very different situations (in countries or population groups) confirm the need for a special and differentiated treatment for countries (and population groups) that are less developed socially and economically, in keeping with the sustainable development principles and the content of Agenda 21, adopted at the 1992 Rio Conference.

At the international level, the paradigm of the ?green economy? could also serve as a pretext for the application of protectionist or other measures that penalize lower-income countries, as well as introducing elements of a new conditionality for access by underdeveloped countries to commercial markets, loans, aid flows or debt refinancing.

Overall, the underdeveloped countries face significant challenges; in particular, the potential adverse effects for those countries that depend largely on exports of natural resources; loss of markets owing to ?green protectionism?, appearance of a new component of the technology gap (?green technologies?) and barriers represented by intellectual property agreements.

Even though it has been said that the ?green economy? approach would merely be a means to advance towards sustainable development, there is concern that, in practice, this approach would replace the theory of sustainable development, which despite its ambiguity and limitations provides a much more inclusive theoretical and practical framework, with its three basic pillars: economic, social and environmental.

The green economy concept is based on a reformist view of the current predominant patterns of production and consumption, which responds to the interests of capital in view of the effects of the most recent global crisis. As a concept, this approach is insufficient, limited and narrow, because in practice it tends to give priority to one of the three pillars of sustainable development, the economy, and incorporates social and environmental elements to a lesser extent. At the social level, for example, one of the main limitations of this approach is the absence of specific and inclusive proposals to improve wealth distribution on a national, regional and global scale.

In today?s context, when globalizing tendencies persist that are essentially neoliberal, it would be unthinkable to reconcile on a global scale some of the basic ideas of the United Nations on the ?green economy?, such as ?green growth? and equity (intra- and intergenerational), with the integration of economic, social and environmental goals.

As we are all aware, one of the main obstacles faced by the international negotiations on environment and development in recent decades has been the industrialized countries? lack of political will to take specific actions ? reflecting their ecological debt to humanity ? to reduce pollution and environmental degradation, and to provide financing and technology transfer to the underdeveloped countries. This was revealed clearly by the negotiations on the Framework Convention on Climate Change and the Kyoto Protocol.

The time that has elapsed since the onset of the global crisis in the autumn of 2008 confirms the reluctance of the Governments of the industrialized countries and the international financial and monetary institutions to assume their share of responsibility for the factors that triggered the economic crisis and generated the main global environmental challenges.

This being so, the new ?green economy? initiatives could be perceived as an attempt by the industrialized countries to erect a smokescreen with a strong component of anti-crisis pragmatism, allowing them to reinterpret in their favour some of the basic principles agreed in Rio de Janeiro (1992), such as that of ?common but differentiated responsibilities?, and to pull the rest of the international community in their wake. Moreover, many of the proposed reforms in the ?green economy? initiatives have been eclipsed by the worsening of the crisis and its aftermath of persistent unemployment, growing debt and external imbalances, as well as by the reluctance of more conservative political circles in the industrialized countries (especially the United States of America) to advance in the proposed directions.

Final comments of Cuba concerning the green economy

? The green economy is presented to the developing countries as a new strategy to achieve sustainable development, now that neoliberalism has demonstrated its inability to promote environmentally friendly development and poverty eradication.

? Of course, transformation of the global economy is essential and indeed inevitable, but why create a model based on a concept that has not even been properly defined and on which there is no consensus in the international community? Why not think of a transition ?towards tomorrow? that takes into account the differences, specificities and needs of countries, especially the developing or least developed ones?

? With the green economy approach, the environment is seen as a component of ?infrastructure? on which the economy rests; a view that can encourage schemes to privatize nature. The effect of the existing economic model on the environment is also ignored. Indeed, several elements of the proposal promote neoliberal programmes under a new disguise.

? The whole of this new proposal is aligned with the policy of the developed countries in the World Trade Organization (WTO) and other forums such as the International Labour Organization (ILO) and UNEP itself, designed so that the rich countries can flood the world with their goods without any restriction and close down the industrial and agricultural development of poor countries. With the green economy proposal, this will be done under an environmental or ecological banner, leaving those countries with the sole option of opening up their markets on the pretext of saving the global environment.

? With the green economy, the developed countries are attempting to forget their ecological debt to mankind and the principle of common but differentiated responsibilities according to levels of development, and greening their new ploy to oblige developing countries to adopt economic programmes that limit their development, such as the concept of low-carbon economies.

? Positive elements of the green economy include: interdependence of economic decision-making channels, issues relating to energy efficiency, reduction of production inputs, changes in consumption, maximum recycling and reuse, introduction of clean production, and use of green taxes and other economic instruments that favour the environment, such as incentives for organic products and eco-labelling.

? Payments for ecosystem services (PES) form part of this package. They involve recognizing the economic value of some ecosystem and environmental services and the corresponding payment. Cuba agrees with many of these concepts and, indeed, they are part of national actions for protection of the environment and the sustainable development of Cuba.

? The main problem with the green economy proposal is that it is really not a proposal for redesigning the economy, but rather for ?greening of technology? and expanding markets as a result. The green economy, as a superficial approach, does not take into consideration the necessary structural changes that have to be made in development models. Consequently, its main focus is on energy, transport and waste and not on macroeconomic areas, because the model continues to be the same, unchanged.

? It is necessary to go beyond the issue of consumption patterns. For example, if a change is made from fossil to renewable energy, there is a change of pattern; but it functions unequally for developing and industrialized countries. (This is another factor that is usually not taken into account when speaking of the green economy.) It may fail to benefit or even harm developing countries if there is no parallel mention of technology transfer or of preventing inequalities in the energy matrix or in energy efficiency from being used as discriminatory factors in trade.

? This issue is incorporated in the material prepared by the United Nations for the eighteenth session of the Commission on Sustainable Development (CSD-18) and the Preparatory Committee for Rio+20, as a kind of apology for the ?green economy? concept and its viability to achieve sustainable development and to eradicate poverty. An attempt is made to base it on some isolated experiments which have achieved good results but which do not involve any national model that is coherent and viable from a macroeconomic point of view.

? Even though the documents acknowledge that it is essential to eradicate poverty as an indispensable condition for achieving sustainable development, they do not describe how this will be achieved by the green economy. The design of the proposed model makes no references to respect for the principles agreed at the Rio Summit on Environment and Development, especially Principle 7 on common but differentiated responsibilities, or the principle of equity.

? This format does not deal with the central issue of poverty reduction as the primary objective of sustainable development programmes. And it has been proved that poverty stems from unjust patterns of income distribution both between North and South, and within North and South economies.

? No attention is paid to how the technology gap between developed and developing countries resulting from application of the green economy principles will be eliminated. Furthermore, the issue of environmentally friendly technology transfer to developing countries on favourable and advantageous terms is not examined. No consideration is given to the technical barriers created by new environmental standards imposed by developed countries or to the inability of developing countries to embark on certification and labelling programmes.

? To date, the approaches we have seen in relation to the green economy only highlight microeconomic examples at the level of businesses and communities, which are inadequate to deal comprehensively with all the national needs involved in efforts to emerge from underdevelopment. Hence, in order to achieve a ?greening? of the economy in developing countries, developed countries should set an example, not only by applying this as a general concept but also by transferring the necessary technologies to the South countries on concessional terms.

? The green economy is not multidimensional and multisectoral and does not affect the irrational production and consumption patterns of the more developed countries which caused the existing environmental deterioration throughout the world.

? It attempts to undo the progress that has been made by linking global environmental priorities with development priorities under the concept of sustainable development.

? It undermines the commitments made and the principles adopted at the 1992 United Nations Conference on Environment and Development.

? It will be used to justify restrictions on trade.

? More than an instrument for development, it is a Trojan horse for neoliberal policies, and creates a distraction from the real development process.

? It does not tackle the question of inequality, or how to combat poverty, or the abyss that separates rich countries from poor countries. It encourages the process of capital accumulation at the expense of the poor countries and the environment and enhances the role of the international institutions, thus avoiding their comprehensive reform.

? These structural changes are aimed at making official development assistance gradually disappear, attracting and encouraging private capital, and obliging poor countries to pay for their development activities.

? In addition, it tries to change the mechanisms of development cooperation.

? Nowhere does it reflect the necessary transfer of funds and technology and the creation of capacity to carry out structural changes.

? The set of tools proposed for the green economy could have a positive effect by changing production and consumption patterns. However, there is no overall example of macroeconomic application of these tools; because the examples provided are taken from countries at random.

? Eradicating poverty calls for direct action to change national and global wealth distribution patterns. This approach is missing and it will therefore be difficult to demonstrate that the green economy will open up a path to the eradication of poverty.

? Even if the green economy cannot be viewed as a way to achieve sustainable development, it should not be rejected outright because some of its elements are positive. Nevertheless, it should be emphasized that, for the green economy to achieve its purpose:

? It must be based on the principles agreed at the 1992 Rio Conference, and in Agenda 21 and the Johannesburg Plan of Implementation.

? The unfair income distribution patterns that are the root cause of poverty must be changed.

? Developing countries must be guaranteed the necessary financial resources to adopt the technologies they require and to acquire technological know-how.

? International markets must be purged of the unequal exchange that characterizes them, and collaboration and official development assistance must be promoted.

? The developed countries must show political will and spearhead a change in the current unsustainable production and consumption patterns.

? As we achieve the goals that humanity has set itself, Cuba considers it vitally important to be clear about the role that the developed countries will play in payment of the ecological debt they have generated.

? Repayment of the ecological debt requires guaranteed transfer of environmentally friendly technology, avoiding the technical barriers imposed on us by intellectual property rights.

? It should be underscored that the world Powers did not skimp on resources to save the banks weakened by the crisis, resources that would be more than sufficient for the purposes of sustainable development.

Institutional framework for sustainable development

Cuba attaches great importance to the United Nations Conference on Sustainable Development (Rio+20). The issues to be discussed are crucial for the future and for the survival of mankind, engulfed in a serious international crisis with multiple dimensions (economic, financial, food, energy and environmental, among others).

As the 1992 Rio Conference marked the emergence of a new development paradigm that has inspired the actions of Governments and organizations in the United Nations system up until today, so the Rio+20 Conference, inspired by the programme and the principles established by the earlier event, constitutes an opportunity not only to evaluate the past 20 years but also to determine the actions and measures that will allow us to meet the goal of sustainable development.

The numerous crises that today appear to threaten the very existence of the human race, and that have their epicentre in the prevailing unsustainable production and consumption patterns, require concerted international action under the umbrella of the United Nations as the main multilateral forum.

Accordingly and in view of the need to achieve greater coherence and complementarity in the actions of the principal bodies and institutions involved in the coordination and formulation of sustainable development policies, Cuba considers that a specific outcome of the Conference could be a series of measures to strengthen the global institutional framework for sustainable development.

At present, this framework is characterized by a noticeable lack of coherence and by duplication of processes at the international level, which have a negative impact on the attainment of social, environmental and economic goals. We are very far from an adequate coherence and complementarity of strategies, programmes and activities throughout the system with appropriate integration of the three pillars of sustainable development.

Economic, social and environmental activities within the United Nations system should take into account the principles of the Rio Declaration on Environment and Development and the need to strengthen complementarities among the three pillars of sustainable development. In addition, it seems clear that any proposed change in the existing institutional framework will entail changes in the mandates of the system?s different bodies and agencies, which would have to be approved by the General Assembly, and this would probably take some time.

To achieve a positive change in this situation, Cuba considers that the discussion of the institutional framework for sustainable development in the context of the United Nations Conference on Sustainable Development (Rio+20) should have the following objectives:

1. To channel the process of reforming the institutional framework for sustainable development towards the achievement of coordination and coherence among the institutions and instruments that constitute the global institutional framework for sustainable development.

2. To achieve a clearer and more effective definition of the interrelationship between the different intergovernmental bodies responsible for determining strategies, policies and programmes in the areas of the environment and development.

3. To ensure that the institutional framework responds to the need to internalize fully the principles of the Rio Declaration on Environment and Development, as well as to ensure the attainment in the short and medium term of the goals established in Agenda 21, the Millennium Development Goals, the Bali Strategic Plan for Technology Support and Capacity-building and the Johannesburg Plan of Implementation, while equipping the institutional framework to respond to the emerging challenges of the twenty-first century. To this end, the document prepared by UNEP (UNEP/GC.25/INF/16) could provide guidance for meeting the environmental goals.

4. To guarantee an effective response to the special conditions, vulnerabilities and needs of the developing countries and, in particular, of the small island States and the least developed countries, whose ability to achieve sustainable development has been considerably reduced by the impact of the environmental, economic, financial and food crises.

5. To develop the necessary mechanisms for real and effective implementation of the transfer of environmentally sustainable technology, allocation of new and additional financial resources, and capacity-building in the developing countries.

6. To incorporate the sustainable development paradigm in the agendas and programmes of work of the funds, programmes and specialized agencies of the United Nations system, to ensure that they work towards the attainment of the goals included in Agenda 21 and the Johannesburg Plan of Implementation.

7. To ensure a significant and effective participation of the developing countries in the formulation of international environmental and development policies and strategies.

8. To guarantee the significant and effective participation of the developing countries, which account for more than two thirds of the membership of the United Nations, in the governing structures of the financial institutions and mechanisms.

Cuban proposal for the Rio+20 Conference

Strengthening of UNEP

Following the 1992 Rio Summit, UNEP, in addition to being the administrative umbrella covering many of the environmental conventions, has functioned as a methodological framework for the implementation of Agenda 21 (particularly on cross-cutting issues and other matters related to implementation of the conventions that it oversees) at the local, regional and global levels. UNEP has made commendable efforts that should be taken into account in any discussion on sustainable development: for example, preparation of the Global Environment Outlook, coordination of negotiations on new international legal instruments, and the above-mentioned compilation of internationally agreed environmental goals.

Based on Cuba?s position in defence of UNEP and its continued presence in Nairobi, Kenya, we consider that the Conference should agree to strengthen UNEP and its structures, so that it can tackle the challenges and threats to the global environment arising from the current systemic crisis. This should contribute to effective implementation of the environmental agreements and attainment of the broader objectives of the sustainable development agenda with regard to the environment.

Strengthening UNEP would require, first, a significant improvement of its funding, starting with an increase in the resources that it receives from the regular budget of the United Nations and the voluntary contributions of the Member States in a position to make them. This should allow the Programme to improve substantially its capabilities for assessment, research, early warning and formulation of policies for decision-making concerning environmental conservation, as well as to effectively incorporate the concept of sustainable development into its programme of work.

This process should also allow:

1. Increased participation by developing countries in UNEP decision-making mechanisms, so that more consideration is given to their needs, particularities and national priorities in the performance of the UNEP mission.

2. The strengthening and optimization of existing functions, promoting synergies between environmental conventions in the same cluster, without this signifying the loss of autonomy of the conventions and their respective conferences of parties. In this regard, approaches such as the establishment of common services for conventions with similar purposes have proved positive and could be adopted.

3. Avoiding or reducing duplication and overlapping of responsibilities among existing structures with regard to the compilation of scientific information. In this regard, the creation of new committees, groups, panels or the equivalent whose specific responsibilities, functions, composition and sources of financing have not been previously clarified and negotiated within the intergovernmental framework should be discouraged.

4. Promotion of the participation and representativeness of scientists from developing countries in the processes of evaluating the global environment. To this end, clear terms of reference should be established for the selection of the scientific participants in those processes, which could be based on the rules used in the Inter-Governmental Panel on Climate Change (IPCC).

5. Prioritizing immediate implementation of the Bali Strategic Plan for Technology Support and Capacity-building and developing a coherent strategy to fund it.

Strengthening the institutional framework for sustainable development

Cuba is in favour of a change in the mandate, functions and scope of activities of UNEP and the Commission on Sustainable Development, in order to create a new institutional framework that, while preserving part of the existing mandates, integrates sustainability aspects more coherently and can tackle current challenges and threats more effectively.

To this end, one viable option could be to amend the current mandate of the UNEP Global Ministerial Environment Forum so that it approaches the issues of sustainable development from a broader perspective, as does the Commission on Sustainable Development. Henceforth, the Forum could be called the Global Ministerial Sustainable Development Forum or the Global Ministerial Sustainability Forum and, unlike its predecessor, it should in principle meet at United Nations Headquarters in New York on an annual basis, as does the Commission on Sustainable Development. In order to obtain better technical support, the new Forum should be supported by a DESA-UNEP team in an effort of joint cooperation and coordination between the two Secretariats.

The Global Ministerial Sustainability Forum should succeed and supersede the Commission on Sustainable Development. It would report to the Economic and Social Council and through the Council to the United Nations General Assembly.

The abolition of the existing Global Forum and its replacement by the new entity merged with the Commission on Sustainable Development are justified by the limited political relevance of both bodies at the present time and the need for greater integration of perspectives and efforts.

Together with the idea of strengthening UNEP, the goal of this proposal is to promote greater coherence, coordination and rationality of the main elements of the global institutional framework. In addition to the aspects outlined in the section on strengthening UNEP, this other component of the proposal would further enhance the role of the Programme by allowing it to play an important role in the inter-Secretariat coordination effort.

As we imagine it, the new Forum would be a high-level mechanism attended preferably by ministers dealing with economic, social and environmental matters, depending on the agenda and/or programme of work adopted. It would be open to all Member States and its deliberations should take into account the decisions and/or recommendations of the Governing Council on the various environmental problems and their interconnection with development problems.

In addition, the Forum could recommend to the United Nations General Assembly that consideration should be given to new international legal instruments concerning sustainable development.
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