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Chile
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- Date submitted: 1 Nov 2011
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CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE (Río+20) INTRODUCCIÓN 1. Chile está comprometido con el Desarrollo Sustentable (DS), entendido como un crecimiento sostenido, sustentable y con equidad, en un contexto de globalización internacional. La protección de la vida humana y la mejora de las condiciones de vida de una parte numerosa y necesitada de la Humanidad debe ser prioridad para todos. Es una condición ineludible para hacer viable la convivencia planetaria de las próximas generaciones. Chile considera que los avances que puedan lograrse en materia de la defensa de la vida animal, vegetal y la biodiversidad son de gran relevancia y se relacionan, de manera sustantiva, con la continuidad de la vida humana sobre la tierra. De allí que nuestro país se encuentre creando las condiciones mediante políticas, programas e instrumentos para que la sociedad, a través de sus asociaciones comunitarias y productivas, puedan desarrollar sus actividades incluyendo la generación de riqueza, la integración en los mercados internacionales y la protección del patrimonio social, cultural, ambiental y natural. 2. El gobierno de Chile entiende que el DS se logrará con la integración de sus tres pilares, a saber, social, económico y ambiental. Ellos no deben ser vistos como metas separadas, sino que como el producto de la convergencia entre el desarrollo económico, mejoras sociales y protección del medio ambiente. El objetivo final del DS (o sostenible) es lograr progresos constantes hacia un futuro de bienestar y prosperidad humana universalmente compartida dentro de los recursos finitos del planeta. 3. En el mismo sentido, Chile suscribió en 2000 los Objetivos del Milenio (ODM), un conjunto de ocho metas globales orientadas al logro de un desarrollo más humano justo y equilibrado. Para tal efecto, el gobierno se ha comprometido a cumplir dichos objetivos a través de la integración de los tres pilares arriba mencionados, enfatizando que los ODM constituyen un compromiso ineludible y necesario para el logro del desarrollo sustentable. De allí que se planteara como meta derrotar la indigencia en 2014 y eliminar la pobreza extrema en 2018. Avances en Desarrollo Sostenible (1992 ? 2011) 4. Atendiendo los tres pilares del DS se pueden destacar avances importantes en las dos últimas décadas. En términos generales, la reducción de la pobreza (de 38,6% a 15,1% entre 1990 y 2009); el desarrollo económico acelerado; las regulaciones mejoradas en materias económicas y de consumo y la promoción de la producción limpia; las mejoras en la protección de ecosistemas; el desarrollo institucional en materias ambientales; el acceso a la información y la transparencia; la facilitación del acceso de comunidades aisladas; el mejoramiento de la infraestructura de transporte, la implantación de normas de emisión más exigentes y sus mecanismos de control y el avance en la provisión de combustibles más limpios; la promoción de la forestación y el mejoramiento del riego agrícola y la recuperación de suelos degradados; la inclusión de la huella de carbono y del agua en los procesos productivos; el incremento de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en temas relacionados con la sustentabilidad; avances en buenas prácticas productivas; establecimiento de planes de manejo para recursos naturales renovables y para disposición y manejo de residuos; dictación de normas ambientales; fortalecimiento y rediseño institucional del sistema de evaluación de impacto ambiental, inclusión de los diferentes actores de la cadena productiva; etc., marcan mejoras importantes en la convergencia hacia el desarrollo sustentable. 5. Del mismo modo, la adhesión de Chile a las principales convenciones y tratados ambientales internacionales, muchos de los cuales incluyen aspectos económicos y sociales, demuestran un compromiso por la integración de los tres pilares del DS. En términos específicos, Chile ha cumplido sus compromisos en Cambio Climático (dos comunicaciones nacionales a la fecha) y ha establecido una meta voluntaria ambiciosa en términos de control de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Con todo, debe destacarse que los principales emisores históricos y la mayoría de los actuales, corresponden a países desarrollados y emergentes (China e India). Las emisiones absolutas de Chile no superan el 0.3 %. En materia de protección de la diversidad biológica hay avances en diversidad marina y terrestre, aun cuando las metas de la Convención no se han cumplido cabalmente. En las convenciones químicas y protección de la capa de ozono, Chile está en situación de cumplimiento de los compromisos. 6. La inserción internacional de Chile en materia de comercio ha estado acompañada por una política proactiva de promoción del buen desempeño ambiental a través de los capítulos ambientales de los tratados de libre comercio o los acuerdos ambientales paralelos. Estos instrumentos han significado el mejoramiento de los estándares ambientales del país en relación con el comercio internacional, facilitando el acceso a la cooperación internacional ambiental. 7. Es importante resaltar que el objetivo de un DS se enmarca en una aspiración al bien común de la comunidad humana dentro de los límites que plantea un planeta finito. Sin embargo, aún no hay consenso en cuáles son exactamente esos límites ni cuán cerca o lejos de ellos estamos. Con todo, la realidad del cambio climático muestra que, en algunos casos, se estaría cerca de los mismos. Por ello, la transición a un desarrollo sustentable se hace cada vez más imperiosa, evitando traspasar los límites planetarios críticos. Brechas en la implementación de los acuerdos de la Cumbre para la Tierra (Río 1992). 8. La persistencia de sectores en situación de vulnerabilidad, pobreza e indigencia plantean un desafío al país en términos de sustentabilidad. En el mismo sentido, un desarrollo económico inclusivo y una mayor equidad y eficiencia constituirían un logro relevante en relación con el DS, considerando que los estados son soberanos en definir los modos de lograrla, particularmente, en la determinación de la estructura tributaria. 9. A nivel global, persisten brechas importantes en el logro de los objetivos con desigualdades entre países y en indicadores de gran magnitud, preocupantes para el logro de las metas globales. Al respecto cabe mencionar que solo un tercio de la población ha alcanzado un grado de desarrollo humano satisfactorio; la persistencia de zonas en pobreza extrema y el deterioro de la mayoría de los indicadores ambientales. 10. Chile considera que el tema del financiamiento es uno de los mayores a la hora de hablar de brechas de implementación y de avanzar hacia la sustentabilidad, para lo cual serán necesarios recursos nuevos y adicionales para movilizar las energías del mundo en desarrollo. 11. La posición de Chile frente al objetivo de la Conferencia se ajusta a las aspiraciones del mundo en desarrollo de lograr un renovado compromiso político con los principios de la Declaración de Río, de la Agenda 21 y del Plan de Ejecución de Johannesburgo, y con el desarrollo sostenible y sus tres pilares. LA ECONOMÍA VERDE EN EL CONTEXTO DEL DESARROLLO SOSTENIBLE Y LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA 12. Chile reafirma su adhesión al Desarrollo Sustentable como concepto guía para el logro de los objetivos de sustentabilidad y del Milenio. 13. No existe, hasta la fecha, una definición internacionalmente reconocida de lo que se entiende por economía verde o economía ecológica. El proceso Río + 20 proporciona una oportunidad para discutir los posibles beneficios así como eventuales riesgos que se desprenden del concepto y de sus implicancias en términos de políticas. El camino hacia una economía que tome en cuenta las preocupaciones ambientales requiere un cierto grado de flexibilidad y la consideración de los distintos niveles de desarrollo económico, social y ambiental de cada país. Ello, con miras a un crecimiento económico fuerte, sostenible e inclusivo, a través de: la promoción del desarrollo de recursos humanos; llenar la brecha tecnológica y de desarrollo a través del fortalecimiento de la competitividad de los países en desarrollo y ayudar a expandir el acceso a mercados para sus productos, rechazando al mismo tiempo el proteccionismo y las medidas que distorsionan el comercio. Todo lo anterior se puede resumir en la necesidad de tener una nueva visión de la economía donde se integren efectivamente los tres pilares del DS y ninguno quede excluido, implícita o explícitamente, y que se dé un desarrollo equilibrado de los mismos. En tanto el término ?economía Verde? o ?economía ecológica? incluye conceptos de los pilares económicos y ambientales, es fundamental cuidar que el pilar social no quede excluido ni disminuido en el tratamiento que se dé a ?economía verde?. Una nueva visión de la economía deberá plantearse las preguntas ¿qué?, ¿para quién? y ¿cómo producir? con el fin de lograr un consumo y producción sustentables y ver la manera de integrar el DS en toda la cadena de producción, incluyendo la información y transparencia hacia los consumidores con el fin que éstos puedan tomar mejores decisiones. 14. En cualquier caso, dicho concepto se entenderá como medio para el logro del fin y objetivo global de alcanzar el DS en los países y que, por sí solo, no asegura el logro del DS. Su eventual aplicación, una vez consensuada, se hará respetando las circunstancias nacionales y el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. En particular, se deberán proveer los mecanismos para que una eventual implementación de la Economía Verde sea diferenciada de acuerdo a las realidades y capacidades de cada país. En el marco de su participación en la OCDE, Chile ha suscrito el concepto de ?crecimiento verde? y la Estrategia homónima, la cual plantea un marco de trabajo flexible que incluye una serie de elementos para que cada país ajuste dicha Estrategia a su realidad y etapa de desarrollo. Una adecuada implementación del DS requerirá la formulación de nuevos indicadores que den cuenta no solamente de la riqueza económica sino también de los avances en los dos pilares restantes, de manera que se refleje a este nivel el grado de cumplimiento del DS. El DS sustentable se alcanzarà en la medida que haya un impulso por lograr un mejor y más equitativo reparto de beneficios entre diversos sectores de la sociedad, incluyendo una atención particular a los grupos más vulnerables de la misma. 15. Existen ejemplos de instrumentos que pueden ser un aporte para el DS en el marco del concepto de crecimiento verde. Entre ellos destacan las compras públicas sustentables, la generación de empleos dignos y verdes, en particular para mujeres y jóvenes; la eliminación de subsidios y los impuestos ?verdes?; infraestructura sustentable; producción agrícola y pecuaria sustentable; energía renovable y eficiencia energética; ordenamiento territorial ambientalmente sustentable; promoción de la ciencia, la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en tecnologías e industrias sustentables y con alto potencial de crecimiento y; en particular, en la promoción de una economía de bajo contenido en carbono. Sin descuidar el imperativo de crecimiento económico y de superación de la pobreza, es deseable diversificar las fuentes energéticas con el objeto de reducir el riesgo de escasez energética, promoviendo el suministro sustentable de energía, a través de una adecuada promoción de las energías renovables y una mayor proporción de las mismas en la matriz energética de los Estados. En el mismo sentido, se insta a utilizar herramientas de tipo política y económica en la promoción de soluciones asociadas a las Economía Verde cuando se muestre la viabilidad y conveniencia de adoptarlas. 16. La consideración de las ventajas que puede tener la implementación de una ?economía verde? debe acompañarse de un análisis serio de cuáles serían los costos, beneficios e impactos en el desarrollo del país, tanto de su implementación como no implementación; de sus consecuencias sociales y distributivas y, en particular, de la dependencia de la economía nacional, y de las economías en desarrollo, sobre la base de los recursos naturales. Asimismo, las medidas que pudieran tomar los gobiernos para impulsar una eventual economía verde debieran ir acompañadas por un análisis minucioso del financiamiento de las mismas, en particular de los recursos fiscales que se comprometan de modo que se eviten los déficits fiscales por sus efectos perniciosos en las economías locales y globales. Por lo tanto, es necesario realizar una evaluación a fondo de este concepto y sus propuestas, en sus ventajas y desventajas y considerar cómo se integraría con el objetivo más global de lograr el DS. 17. En relación a acciones concretas en esta materia, es de suma importancia considerar la protección de los ecosistemas marinos, incluyendo el borde costero, fundamentales en el equilibrio ecológico de la tierra y en la seguridad alimentaria, aumentando la protección de zonas sensibles, evitando la contaminación de los océanos combatiendo la pesca ilegal y los métodos extractivos destructivos como la pesca de arrastre de fondo. - Para Chile, los océanos y sus recursos, así como las islas y las zonas costeras constituyen un componente integrado esencial del ecosistema de la Tierra, fundamentales para la seguridad alimentaria mundial y sostener la prosperidad y el bienestar de los países en desarrollo. Por ello, reafirmamos nuestro compromiso con la protección y el desarrollo sostenible del medio marino y costero. - En este contexto, consideramos que la pesca ilegal no declarada y no reglamentada sigue siendo una amenaza constante para el desarrollo sostenible de los Estados, en particular, de parte de pesqueros de aguas distantes. Por ello, se debe renovar el compromiso para combatir este tipo de prácticas mediante la implementación de las medidas internacionales que la controlen. Chile hace un llamado a fortalecer la cooperación con los países en desarrollo que permitan la creación de capacidades para el establecimiento y el desarrollo de mecanismos de vigilancia y control de las prácticas y técnicas de pesca que afectan la preservación de la diversidad marina, incluyendo la eliminación de prácticas pesqueras destructivas tal como la pesca de arrastre de fondo. - Chile reconoce el carácter transfronterizo de los desechos marinos, ya sea provenientes de fuentes terrestres o de fuentes marinas, y el daño que éstos hacen a la diversidad marina y a los ecosistemas vulnerables allí donde se desplazan. Por ello, hace un llamado a aunar esfuerzos para eliminar este tipo de contaminación e incentivar el uso de plásticos biodegradables, alentando la creación de las capacidades de los Estados para tratar sus residuos - En el mismo sentido, la protección de ecosistemas de montaña, proveedores de varios servicios ambientales, incluyendo la provisión de agua dulce, y testigos anticipados de los efectos del cambio climático, constituye un desafío para la sostenibilidad al cual Chile adhiere como país de relieve montañoso. - Se debe poner atención especial al desarrollo de las ciudades que concentrarán la mayor parte de la población mundial y donde existen problemas de sustentabilidad complejos, en particular cuando se dan procesos de crecimiento urbano inorgánicos. La eventual implementación de una economía verde o ecológica al servicio del DS deberá resolver los problemas de sustentabilidad incluyendo desarrollo económico, equidad social y protección ambiental en las urbes y en los servicios ambientales provistos desde fuera de ellas. 18. En el mismo cuidado por mantener la guía del DS, una economía verde debería considerar no solo aspectos económico-comerciales y ambientales sino también sociales, tales como mejoras en oportunidades, educación con énfasis en niños y jóvenes, fortalecimiento institucional y de capacidades. Una mayor descentralización es siempre deseable, como así mismo más transparencia en las acciones de las instituciones e individuos con miras a fortalecer la responsabilidad institucional, corporativa o individual. 19. El aspecto internacional de cooperación (incluida la cooperación sur-sur) deberá estar presente en la discusión que se realice en torno a la ?economía verde?. Asimismo, las decisiones que se adopten en ese marco deberán contar con financiamiento para la implementación de programas diseñados para alcanzar las metas que allí se establezcan. El financiamiento debe considerar la realidad de cada país, contemplando el apoyo de los países desarrollados hacia los países menos desarrollados y en vías de desarrollo que requieren de su copatrocinio para llevar a cabo dichos programas. MARCO INSTITUCIONAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE 20. La persistencia de brechas en el logro de los objetivos del DS (Cumbre de la Tierra, ODM, etc.) ha generado cuestionamientos sobre la institucionalidad para el gobierno internacional sobre DS (gobernanza). En ese sentido, algunos países y en varios foros se ha planteado la posibilidad de realizar una reforma profunda de la gobernanza ambiental internacional. 21. Chile reafirma su compromiso con el multilateralismo como vía para abordar y plantear soluciones para los problemas de sustentabilidad globales, en el respeto de los principios de Río, en particular del Principio 7. 22. Chile considera importante mantener la Comisión de Desarrollo Sostenible de la ONU del ECOSOC o, que en caso de una reforma mayor, se mantengan sus propósitos y alcances en virtud que constituye la única organización internacional que aborda el DS en su integralidad. Una coordinación con el PNUMA se ve favorable. Es claro que se requiere una reforma de la gobernanza para el DS en orden a ganar mayor eficacia en el logro de los objetivos, mayor eficiencia en el uso de los recursos y mejor coordinación entre los organismos involucrados y las partes. 11 Al considerar esto es necesario que la reforma de la gobernanza para el desarrollo sostenible asegure un equilibrio entre los tres pilares, para lo cual es preciso una armonía entre la misma y la reforma que se requiere para la gobernanza ambiental internacional. El proceso que culminó con el Documento Final Nairobi-Helsinki, planteó la posibilidad de realizar una reforma profunda de la gobernanza ambiental internacional. En este sentido, Chile apoya la idea de elevar el rango del Programa de Naciones Unidas PNUMA para convertirla en ONUMA (Organización de Naciones Unidas para el Medio Ambiente) con sede en Nairobi, en plano de igualdad con otros organismos e instituciones de ONU. 23. Existe conciencia de una coyuntura apropiada para buscar un impulso y compromiso político a favor del desarrollo sustentable, que integre los diversos grupos regionales y los organismos intergubernamentales y en coordinación con las principales convenciones ambientales internacionales. Sin descuidar el aspecto global, Chile continuará apoyando iniciativas exitosas como el ?Proceso de cooperación y Coordinación de Basilea, Estocolmo y Rotterdam?, el cual se encuentra en su fase de aplicación. Lo anterior en el entendido que se respetará siempre la autonomía de las Conferencias de las Partes, especialmente en lo que dice relación con su proceso de toma de decisiones. 24. Adicionalmente, Chile mantendrá el apoyo para lograr una mejor coordinación entre las convenciones de carácter ambiental existentes, con el fin de tener un uso más eficiente de los recursos y obtener los mejores beneficios de sus aplicaciones. Bajo esta perspectiva, es deseable que en el área de la gobernanza medioambiental internacional, todos los convenios tengan una única administración, radicada en el PNUMA o en una futura ONUMA. Esto propende a una mejor y más coordinada entrega de servicios por parte de las secretarías y las hace más eficientes y efectivas en su control de costos. Un ejemplo de ello es que Chile apoya (y participa) activamente en el proceso de búsqueda de opciones para el financiamiento de los Convenios de Químicos y Desechos, que se inserta en este tema y espera encontrar la solución para la ampliación de la base de financiamiento de la implementación de los mismos. En este sentido, es importante a nivel de las convenciones, asegurar una adecuada fiscalización del cumplimiento de las mismas dando atribuciones a los organismos competentes para que, dentro de un marco jurídico apropiado, velen porque las partes signatarias cumplan sus compromisos. Por lo mismo, se requiere que las instituciones financieras internacionales enfoquen sus esfuerzos en la promoción del DS en un contexto de transparencia en el accionar, eficiencia en el uso de recursos y eficacia en el logro de los objetivos. 25. Reconociendo que los niveles de desarrollo son dispares en las cinco regiones de Naciones Unidas, es importante apoyar el fortalecimiento de las oficinas regionales del PNUMA, con el objeto que otorguen mejores respuestas a necesidades medioambientales específicas de la región, especialmente mediante la creación de capacidades. CONSIDERACIONES FINALES 26. El contexto reciente de múltiples crisis, energética, financiera, alimentaria, obliga a buscar con urgencia la convergencia hacia el desarrollo sustentable con la integración de sus tres pilares. Las brechas que persisten en el logro de los objetivos planteados hace veinte años permiten ver que, a pesar de los avances numerosos, aún se requiere un impulso renovado a favor de un desarrollo económico socialmente inclusivo y ambientalmente sustentable. 27. En el mismo sentido, Chile considera fundamental la implementación cabal de los derechos de acceso, participación y justicia ambiental consagrados en el Principio 10 de la declaración de Río. Por lo mismo, Chile promueve la celebración de Convenios Regionales para la adopción del Principio 10. En el mismo sentido, Chile aboga por una facilitación de la participación de las comunidades locales en los procesos de toma de decisión. Chile aboga por una mejora en los instrumentos de fiscalización y justicia ambiental en el respeto de la soberanía de cada país; y en la solución al daño ambiental de nivel internacional como ocurre en aquellos sobre territorios no sometidos a jurisdicciones nacionales. 28. El cambio climático constituye uno de los desafíos más grande que ha debido enfrentar la humanidad. Las soluciones que podamos obtener para una mitigación eficiente del mismo así como las respuestas a los impactos y la vulnerabilidad ante este fenómeno, incluyendo temas tan variados como gestión de recursos hídricos, manejo de impactos en salud o efectos en la agricultura, son de la mayor relevancia para todos los países y merecen una atención especial en el marco de lograr un DS. 29. Finalmente, Chile entiende la Cumbre de ?Río más veinte? como parte de un proceso cuyo hito histórico tuvo lugar hace 20 años y para el cual se espera, genere una hoja de ruta para la sustentabilidad en los próximos 20 años. La convergencia hacia un desarrollo inclusivo y que asegure la sustentabilidad a las generaciones futuras pasa por la inclusión de la dimensión ética en las decisiones políticas, financieras y económicas.